FUCAAD

'Nada sobre nosotros se hará sin nosotros'

jueves, 4 de febrero de 2010

Barreras y Discapacidad




PERSPECPLEJIA

PERSPECPLEJIA


David Albala
Estreno en los EE.UU.
La vida como cineasta chileno David Albala sabía que estaba roto el día en que fue atropellado por un coche. No se puede volver a caminar, Albala da la cámara en sí mismo en un viaje para descubrir cómo reconstruir su vida en una silla de ruedas cómo encontrar el amor, la redefinición de su trabajo y desarrollar un nuevo sentido de sí mismo como una persona que ya no tiene uso de las piernas. Exploración de la comunidad chilena parapléjico, Albala encuentra un elenco de nuevos amigos y algunos personajes extraños que se convierten en los gurús de su personal.
A diferencia de la mayoría de las películas documentales, Albala incorpora técnicas visuales muy imaginativos e innovadores para representar e interpretar esta alteración dramática en su perspectiva. El mundo de la silla de ruedas la  PersPecPlejia   Albala-que se encuentra es a la vez mundano y existencial.
Para Albala, la cámara no es simplemente un cronista de su propia condición, sino un arma con la que él desafía los supuestos de su cultura sobre la discapacidad. Sube las escaleras, incluso esquís, empujando los límites de lo que muchos piensan de un hombre en una silla de ruedas puede hacer. Se desafíos políticos, los miembros de los medios de comunicación y otros en su comunidad de América del Sur para hacer frente a un hombre que no puede cumplir con ellos de pie, ojo a ojo. El autor cuestiona otros parapléjicos para aceptar y superar sus condiciones de revelar abiertamente sus propias vulnerabilidades.
Si no fuera por el accidente, Albala, presumiblemente, no habría hecho una película sobre sí mismo. Lejos de un accidente feliz, sin embargo podemos tomar consuelo de su valor y el enorme ingenio y la curiosidad sin fin, con el que comparte su viaje.
-Nina Gilden Seavey
DIRECTOR DE BIO
David Albala (en la foto) es un periodista y productor de audio-visual. Su CNTV 2005 ganador del Premio serie documental LA DIMENSIÓN DE LA (dis) capacidad Albala hizo el primer director / conductor en silla de ruedas en la televisión chilena. Albala también dirigió las tres primeras temporadas de PATIPERROSTERS, una serie documental sobre las experiencias de los chilenos en busca de nuevos horizontes en tierras extranjeras
alcard@netline.cl

sábado, 30 de enero de 2010

BARRERAS

Los problemas de accesibilidad afectan especialmente a los discapacitados en silla de ruedas, aunque éstos no son los únicos perjudicados: 
Según el Instituto Nacional de Estadística, un 9% de la población tiene deficiencias que le dificultan desplazarse, ver, oír, comunicarse, etc.
Pero lo cierto es que una buena accesibilidad beneficia a todos: cuando se lleva a un niño en una sillita, cuando se cojea por culpa de una lesión, cuando se va cargado, o simplemente, porque un acceso sencillo es sinónimo de comodidad.

ACCESIBILIDAD ARQUITECTONICA

La accesibilidad arquitectónica, urbanística
y el de transporte es un derecho básico para las personas discapacitadas.

                          Para valorar hasta qué punto las diferentes administraciones han trabajado en este ámbito, y con el ánimo de sensibilizar a la población en general, el Estado ha analizado la accesibilidad en 143 edificios de uso público repartidos en varias capitales .
Un problema que afecta a todos
Los problemas de accesibilidad afectan especialmente a los Discapacitados en silla de ruedas, aunque éstos no son los únicos perjudicados: según el Instituto Nacional de Estadística, un 9% de la población tiene deficiencias que le dificultan desplazarse, ver, oír, comunicarse, etc.
Pero lo cierto es que una buena accesibilidad beneficia a todos: cuando se lleva a un niño en una sillita, cuando se cojea por culpa de una lesión, cuando se va cargado, o simplemente, porque un acceso sencillo es sinónimo de comodidad.
A pesar de ello, el estudio revela que la mitad de los edificios de uso público visitados tienen problemas de accesibilidad. Se trata de obstáculos y barreras tales que, en muchos casos, pueden llegar a impedir a un Discapacitado cumplir con una obligación (pagar un impuesto), hacer uso de un derecho (pedir el subsidio de desempleo) o disfrutar de actividades lúdicas o culturales (ir al cine).
Accesibilidad exterior
La primera parte del estudio se centró en los medios de transporte y las barreras urbanísticas que pudiese haber en los alrededores de los edificios analizados.
- Más de la mitad de los edificios no tienen cerca de la entrada pasos de peatones adecuados para sillas de Discapacitados; bien porque no tienen vado, o porque aún teniéndolo están mal construidos y tienen un escalón con un desnivel superior a 3 cm.
- Tan solo una tercera parte de los edificios dispone de plazas reservadas para minusválidos frente a la puerta principal; además, apenas una quinta parte de estos edificios cuenta con un parking cercano donde haya plazas reservadas para ellos.
- La mayoría los edificios contaba en sus cercanías (a no más de 200 m) con alguna parada de autobús, metro o tren adaptada para personas discapacitadas. Sin embargo, el grado de adaptación no siempre es el ideal: por ejemplo, aunque la plataforma baja de un autobús facilita su uso a ancianos, niños y otras personas de movilidad reducida, un Discapacitado en silla de ruedas necesita además una rampa extensible.
En definitiva, en lo que respecta a la accesibilidad exterior (transporte y urbanismo), los resultados del análisis dejan mucho que desear: el 39% de los edificios de uso público analizados son poco o nada accesibles.
Accesibilidad interior
El núcleo del estudio fue el análisis interior de los edificios seleccionados. Lo que se conoce como accesibilidad arquitectónica.
- El principal problema de acceso al que se enfrenta una persona con minusvalía son las escaleras. Pues bien, en cuatro de cada cinco de cada diez edificios visitados había dos o más escalones; en estos casos, únicamente el 40% de los edificios tenían medios alternativos (rampas, ascensores, plataformas) para superarlos.
- Aunque ocho de cada diez rampas eran utilizables por una persona en silla de ruedas, únicamente un 9% fueron sido valoradas con la máxima puntuación; las deficiencias más comunes fueron una excesiva pendiente, su estrechez, la falta de espacio para maniobrar y la ausencia de una barandilla para apoyarse.
- La presencia de un ascensor para subir o bajar de planta es imprescindible en el caso de las personas discapacitadas. A pesar de ello, el 13% de los ascensores analizados son difícilmente utilizables, o incluso imposibles de usar por un Discapacitado en silla de ruedas. Las razones principales fueron la estrechez de la puerta y las reducidas dimensiones interiores.
- En cuanto a las plataformas elevadoras, dos de las doce que se analizaron (situadas todas ellas en la entrada del edificio) estaban fuera de servicio.
- La puerta es otro de los obstáculos principales, especialmente para las personas en silla de ruedas. Una de cada diez era difícil de superar, generalmente porque era de doble hoja y uno de sus lados estaba cerrado (para desbloquearla hay que quitar un pestillo arriba). Otros fallos bastante comunes son la escasa anchura de la puerta, su excesivo peso o un picaporte complicado de usar.
- Algunos de los edificios visitados ofrecen entradas alternativas preparadas especialmente para discapacitados. Se trata de una solución razonable, siempre que esta otra entrada esté correctamente señalizada y que permita el pleno acceso al resto de dependencias, lo que raras veces sucede.
En resumen, el 36% de los edificios analizados es poco o nada accesible interiormente, principalmente por la ausencia de alternativas (rampas, ascensores...) a los escalones.
Los cuartos de baño
Entre los edificios visitados que disponen de servicios públicos, casi la mitad de los cuartos de baño (47%) son inaccesibles para una persona en silla de ruedas; aunque parezca mentira tratándose de edificios de uso público, son servicios que no están diseñados para el empleo por discapacitados.
Otro 17% de los cuartos de baño son difíciles de usar. Los problemas están relacionados con varios factores: las puertas, bien porque sean estrechas (inferiores a 70 cm), o porque se abran hacia dentro en vez de hacia fuera; los lavabos e inodoros, por su excesiva altura y por la falta de espacio para acceder a ellos desde una silla de ruedas; y, cómo no, la ausencia de barras de transferencia para utilizar el inodoro.